
Pa los restos!, le dije usando la expresión más pasional que entonces se me ocurrió, pa los restos es de la manera que yo te quiero. Se le arrugó la nariz, apretó los labios, frunció el ceño y ladeó la cabeza, tal vez no lo esperaba, puede ser que hubiera preferido una respuesta más lírica del tipo “mas que a mi vida”o “con locura”. O eso, o que él pensó en los restos de mi persona en lugar de los de vida, y aprovechar lo que queda de mi, después de vivir 45 años, no le pareció demasiado romántico.
Quise decirle que con las sobras de Anabel aún podrían hacerse unas estupendas croquetas, pero no me atreví, me pareció demasiada presunción.
Hay una edad para todo, por lo visto, hasta para soltarse con expresiones castizas...
Hay una edad para todo, por lo visto, hasta para soltarse con expresiones castizas...






